Kinus Hashlujim: Desde cada rincón del mundo, los Rabinos de Jabad resaltan la resiliencia judía.

El rabino Moshe Kotlarsky se dirige a la conferencia internacional de emisarios de Jabad-Lubavitch. (Foto: Bentzi Sasson)

Miles de rabinos de Jabad-Lubavitch y líderes judíos de todas partes del mundo se reunieron el domingo a la tarde para culminar la conferencia internacional de emisarios de Jabad-Lubavitch (Kinus Hashlujim). Mientras que en un año común la conferencia culmina en un banquete formal masivo—en 2019 atrajo a 6.000 emisarios y líderes a un centro de convenciones de 48.000m2 en Nueva Jersey— El kinus de este año, que fue todo virtual, concluyó con el “Gran Evento” que se transmitió a la 1p.m. hora del Este y que se pudo ver vía Chabad.org literalmente desde cualquier rincón del planeta.

El sólo hecho de que se diera un encuentro virtual tan masivo subrayó el tema del fin de semana: la resiliencia de la vida judía y el empuje eterno del Rebe —Rabí Menajem M. Schneerson, de bendita memoria— para ver a cada desafío no como una dificultad sino como una oportunidad de hacer algo más. .

El programa tan deslumbrante dio amplias pruebas al presentar un despliegue de historias inspiradoras y charlas emocionantes desde localidades tan diversas como las afueras de Nueva Jersey hasta la Ucrania desolada por la guerra.

Los emisarios de Johannesburgo, Sudáfrica; Nom Pen, Camboya y las Islas Caimán abrieron el programa de la tarde contando cómo cada año esperaban con

ansias la oportunidad de reunirse en la conferencia anual de Nueva York y de disfrutar de la inspiración. Con grabaciones del Rebe donde declaraba audazmente que pase lo que pase, todos y cada uno deben ser flexibles y adaptarse a las circunstancias, llevando la luz de la Torá a donde sea que vayan, el mensaje unificador desde estos puntos lejanos del planeta fue muy claro: a pesar de que no puedan reunirse en persona, están juntos en espíritu, comprometidos más que nunca a impulsar la misión colectiva de transformar el mundo, de convertir la oscuridad en luz. El tema central del discurso del orador principal, Natán Lewin, para los participantes fue cómo traer luz al mundo. Lewin es un excelso jurista estadounidense de Washington, D.C., que en su medio siglo de carrera llevó incontables casos de importancia ante la Corte Suprema de los Estados Unidos. Contó a los miles de espectadores que el punto culminante de su carrera fue la oportunidad de representar al movimiento de Lubavitch en el caso de la biblioteca Agudat Jasidei Jabad en 1986-`87.

Un informe sobre el COVID-19

Luego de las inspiradoras exposiciones de diferentes oradores, el “informe sobre el COVID-19” de Jabad lo dio Rab Dov Drizin, co-director de Jabad de Woodcliff Lake, N.J. y un miembro de la comunidad, Stu Gold.

“Los rezos diarios culminan con un pasaje que dice: ´No temas´”, exclamó Gold. “A lo largo de esta pandemia, hubo mucho miedo y resultaba difícil pronunciar esas palabras con convicción. Pero, cuando en Rosh Hashaná estábamos todos juntos como comunidad con el Rab Drizin bajo una carpa enorme con distancia social, dejaron de ser sólo palabras para mí. Mirando lo que Jabad había logrado incluso en medio de una pandemia, meses repletos de ansiedad se disiparon y realmente sentí que no había nada que temer”.

Estamos en casa

Para ponerle fin al programa de la tarde, hubo palabras de positividad a cargo de una persona que literalmente escribió un libro sobre eso—Rab Mendel Kalmenson, co-director de Jabad de Belgravia en Londres, autor del famoso libro Positivity Bias (Sesgo de positividad).

Rab Kamelson contó una anécdota personal. Un día escuchó al pasar que un niño les preguntaba a sus padres: “¿Cuándo iremos a casa?” y se topó con una respuesta simple pero que le cambió la vida: “Mi vida, estamos en casa”. Describió vívidamente cómo a pesar de que el 2020 podría sentirse como un año patas para arriba, un incidente temporal que es incierto y confuso, el mensaje del Rebe de los primeros días de su liderazgo fue y sigue siendo que debemos ver cada situación como una oportunidad de construir una morada para Di-s. “El Rebe nos enseñó que las paradas técnicas pueden convertirse en Tierras Prometidas”.

Kalmenson llevó a casa el mensaje de que, ahora más que nunca, Mashiaj debe estar a la vuelta de la esquina. El éxito increíble frente a los desafíos inéditos de este año que pasó sólo demuestra qué tan resiliente es el pueblo judío, listo para transformar al mundo de una vez y para siempre. “Ya no estamos esperando a Mashiaj—Mashiaj nos está esperando a nosotros; para que le digamos a Di-s: “¡Bienvenido a casa!”

La tarde concluyó con el ahora famoso “Roll Call” – pase de lista – internacional. El Rabino Moshe Kotlarsky, Vicepresidente de Merkos L’Inyonei Chinuch, el brazo educativo de Jabad Lubavich, llamó cariñosamente a cada shliaj de los respectivos países, resaltando el tremendo esfuerzo multimedia que se invirtió para este evento inspirador.

Cuando el pase de lista se acercaba a su fin, estalló una música alegre y de todas partes del mundo se alzaron las copas, los pies volaron del suelo y en un conjunto virtual enorme, el ejército del Rebe y sus seguidores experimentaron la euforia de la vida judía, una vez más.

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