Vaikra – Todo a causa de una Alef

“Y llamó a Moshé” (VAikRá 1:1)


Hashem se reveló tanto a judíos como a gentiles. También entre las naciones del mundo surgieron profetas en los que se posó el espíritu de Di-s. Sin embargo, la diferencia abismal entre los profetas deIsrael a los profetas del mundo, la vemos de inmediato en la apertura del libro de Vaikrá.

Moshé Rabeinu, el más grande de los profetas de Israel, se hizo merecedor de una profecía descripta por las palabras  “Y llamó- Vaikrá- a Moshé”. En contraposición, Bilam- el más grande de los profetas gentiles- profetizó cuando Di-s se le reveló de una manera diferente: 

“y Di-s estuvo de paso- vaikar- con Bilam”

Rashi explica la diferencia:  “A todos los mandatos les precedió un llamado, una expresión de amor, un lenguaje con el   que   se   manejan   los   ángeles”, como está escrito: y llamó este al otro. Pero a los profetas de las naciones se les reveló con un lenguaje circunstancial y de impureza, como está escrito: y Di-s estuvo de paso con  ‘Bilam’.


EL SÍMBOLO DE LA UNIÓN

Estos dos términos  ‘vaikrá’ y  ‘vaikar’ son muy similares, y la única diferencia en su escritura es que vaikrá’ posee una letra  ‘alef’ adicional. Esta sola letra genera el cambio abismal- de una terminología que implica circunstancialidad e impureza a una de amor, dedicación y santidad.

La letra  ‘Alef’ alude al  “Alufó shel Olam”,   el   gobernante   del   Universo-Hashem. También su valor numérico es eluno, y con ello representa la unidad absoluto de la Divinidad. Resulta entonces que el término  ‘vaikrá’  refleja el vínculo entre el judío y Di-s en un nivel de unión total, donde no hay- Di-s libre- dos entidades independientes. En contraposición a ello, ‘vaikar’ que carece de la ‘alef’, representa un vínculo casual, que no surge de una verdadera unión, un vínculo que implica impureza (vaikar’ se relaciona con el texto aplicado a Amalek, sobre el que está   escrito: 

“quien te  ‘korjá’, en   el camino”).

 

EXPRESIONES DE AMOR

Este llamado de Hashem, en una expresión de amor, está dirigido no sólo a Moshé Rabeinu, sino a todo judío, puesto que en cada iehudí reside una chispa de Moshé Rabeinu.

 El Altísimo se revela a todo judío, en cada generación, y específicamente en un espíritu de amor y cariño.

Más aún: Rashi no se da por satisfecho con marcar el hecho de que la palabra ‘vaikrá’  es un lenguaje que expresa amor, sino que además agrega: “un   lenguaje con el que se manejan los ángeles”. Hay veces que las muestras de amor pueden generar celos y competencia. Pero entre los ángeles no existen celos ni competencia, y con esto se quiere dar el mensaje que las expresiones de amor de Di-s hacia cada judío son sólo causales de bondad, y promueven la unión y la fraternidad, y no-Di-s libre- celos y competencia.

 

EN LOS CAMINOS DE HASHEM

Este extraordinario amor del Altísimo a cada judío debe despertar en cada uno de los miembros del pueblo de Israel un fortalecimiento del amor a otro judío y de la unidad judía. Puesto que si el propio Altísimo ama a cada judío y le revela ese cariño, por seguro que nosotros debemos seguir Su camino y amar a cada iehudí con un sincero y verdadero amor, lo que refleja una verdadera unión.

Y de esta manera, en un espíritu de unidad total, marcha todo el pueblo judío hacia la verdadera y completa redención, cuando   veremos   con   nuestros   propios ojos la materialización de la profecía: 

“Y Hashem será Rey sobre toda la Tierra, en aquel día Hashem será Uno y Su nombre Uno”



Los 39 trabajos prohibidos en Shabat

En los Diez Mandamientos (Shemot 20:9) está escrito: “Seis días trabajarás y harás tu labor, pero el séptimo día es Shabat para Hashem, no has de hacer trabajo alguno -ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu animal, ni tu forastero dentro de tus portales. Porque en seis días hizo Hashem los cielos y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos y descansó en el séptimo día- Por ello bendijo Hashem el día de Shabat y lo santificó”

¿Qué actividades la Torá denomina como trabajo?

En la Mishná, tratado de Shabat Cáp. VII está escrito: Los trabajos son 40 menos uno y son; 1) Sembrar; 2) Arar; 3) Cosechar; 4) Juntar la cosecha; 5) Trillar; 6) Aventar; 7) Separar; 8) Moler; 9) Tamizar; 10) Amasar; 11) Hornear; 12) Esquilar; 13) Lavar (la fibra); 14) Peinar (la fibra); 15) Teñir; 16) Hilar; 17) Armar la cadena (en los telares); 18) Preparar la cadena para pasar la Trama; 19) Tejer; 20) Destejer; 21) Anuda; 22) Desanudar; 23) Coser; 24) Descoser; 25) Cazar; 26) Faenar; 27) Descuerar; 28) Curtir el cuero; 29) Alisar el cuero; 30) Marcar el cuero; 31) Cortar el cuero; 32) Escribir; 33) Borrar; 34) Construir; 35) Destruir; 36) Apagar; 37) Encender fuego; 38) Culminar un trabajo y 39) Cargar de un dominio a otro.

1) Sembrar: Todo aquello que ayuda a la planta está incluido en sembrar; por ejemplo: regar, fertilizar y podar.También está prohibido comer o tomar bebidas en el jardín, cuando lo hacemos directamente sobre la tierra, ya que es imposible cuidarnos lo suficiente como para que no caiga nada de líquido al pasto o que alguna semilla o grano de nuestra comida caigan sobre la tierra y esta llegue a germinar.

2) Arar: Toda excavación realizada en la tierra está incluida en arar, como así también todos los preparativos que uno le haga a la tierra, está incluido en arar, como ser: alisar un terreno, por ello está prohibido barrer [con escoba] el jardín. El motivo es que al ser que es imposible que el terreno esté perfectamente liso, seguro hay hoyos en él, entonces, al barrer con la escoba lo estaríamos llenando lo que constituiría la prohibición de alisar el terreno.

3) Cosechar: Cualquier actividad que desencadene como consecuencia que una planta quede desconectada de su fuente de alimento, es considerada a los efectos, el trabajo de cosechar.Los frutos cosechados en Shabat o Iom tov [incluso por un no judío, de su campo] nos están prohibido consumir hasta la culminación del día.

4) Juntar la cosecha: No se puede en Shabat juntar frutas y colocarlas en un recipiente o amontonarlas, tampoco si se cayó una caja de fruta y se desparramó, nos estará prohibido acopiarla, pero puede levantar una y comerla y luego levantar el resto.

5) Trillar: Consiste en separar la cáscara del grano. El exprimir jugos se incluye dentro de esta prohibición ya que también consiste en separar la cáscara y pulpa del jugo. Por ello está prohibido exprimir todo tipo de frutas y verduras con el objetivo de consumir el jugo, no obstante para condimentar una ensalada nos está permitido exprimir limón por ejemplo, siempre que esto se realice directamente sobre las verduras.

6) Aventar: Consiste en separar la cáscara del grano. La prohibición en la actualidad consistiría, por ejemplo, a la hora de comer maní con cáscara y luego de haberla separado con los dedos, soplamos para que se vuele la cáscara y nos quedemos con el grano en la mano. El procedimiento correcto sería, elegir con la mano los granos y comerlos, luego descartar las cáscaras que hayan quedado en la mano.

7) Separar; 9) Tamizar; En ambos casos el trabajo consiste en separar lo bueno de lo malo. La diferencia entre ellos es que en el caso de separar, la acción es realizada directamente con la mano mientras que en el caso de tamizar esto es a través de algún instrumento. Al momento de comer nos está permitido escoger lo bueno de lo malo dejando lo que no nos interesa comer en el lugar. Cabe aclarar que nos referimos a lo bueno como aquello que en este momento estamos interesados en consumir, lo contrario ocurre con lo que denominamos malo. Es importante aclarar que este trabajo prohibido en Shabat está permitido de hacer en Iom Tov siempre que esta acción no pudo ser realizada antes y lo hacemos con el objetivo de consumir en el día. Por ejemplo, de caerse algunas semillas de limón dentro de la ensalada, en Shabat estaría prohibido retirarlas, mientras que en Iom Tov está permitido.

8) Moler: Es la acción de triturar el grano con el objetivo de transformarlo en harina. Está incluido dentro de este trabajo, rallar o triturar cualquier vegetal. Por ejemplo, picar una cebolla muy finamente está prohibido mientras que si se puede si los trozos resultantes son medianamente gruesos.

10) Amasar: Consiste en unir harina a través de agua transformándolo en una masa. Al aplastar una banana o una palta en Shabat, estaríamos transgrediendo dos prohibiciones, una de moler y la otra de amasar. Está prohibido preparar aquellos alimentos para bebés que se preparan a base de cereales que deben ser mezclados con agua o con leche, a menos que la mezcla quede tan líquida, que pase a ser bebible. En caso que el bebé lo necesite para su dieta, deberemos recurrir a un no judío que lo prepare.

11) Hornear: Incluye, asar, cocinar y fritar; en síntesis cambiar el estado del comestible por medio del calor. Esto incluye agregar líquidos o sólidos incluso condimentos dentro de una olla aunque esta ya se haya retirado del fuego. Ya que el calor que aún se mantiene en la olla todavía es suficiente para cocinar estos elementos. Si pasamos comida de una olla que estuvo sobre el fuego, a una fuente, plato o vaso, este cambia de estatus y ya nos está permitido agregar condimentos únicamente (sólo si estas comidas son básicamente líquidas). Pero si de este recipiente lo volvemos a verter sobre otro, ahora estaría permitido agregar cualquier cosa, te café azúcar.

12) Esquilar: Consiste en quitar las fibras de cualquier ser vivo. El afeitarse, depilarse, cortarse el pelo, las uñas son ramificaciones de esta prohibición. Cabe aclarar que de tener una uña partida (más de la mitad) que produce dolor, nos estaría permitido cortarla con la mano.

13) Lavar (la fibra):En esta prohibición se incluyen lavar la ropa o cualquier tela, incluso está prohibido sólo mojarla. En caso de incendio en el día de Shabat (por ejemplo se cayeron las velas sobre el mantel) se podrá arrojar líquidos sobre el mantel alrededor del fuego para evitar que se propague, sólo debemos evitar usar agua.

14) Peinar (la fibra): Está permitido cepillarse el pelo en Shabat siempre utilizando un cepillo blando ya que la mayoría de las veces no arranca pelos. Pero un cepillo o peine que siempre arranca pelos estará prohibido ya que infligiríamos la prohibición 12.

15) Teñir: Fuera de la acción misma de teñir las fibras, está prohibido también pintar cualquier superficie. Teñir el pelo, maquillarse, pintarse las uñas, etc., también están incluidos dentro de esta prohibición.

16) Hilar: Consiste en unir las fibras o hilos y retorcerlos. Por este motivo está prohibido que una mujer se haga trenzas en el pelo o las  deshaga. En el caso de los varones la prohibición alcanza el arreglo de los hilos del Tzitzit cuando se desarman y en Shabat queremos corregirlos.

17) Armar la cadena (en los telares): 18) Preparar la cadena para pasar la Trama: 19) Tejer: 20) Destejer:Fuera de la prohibición de preparar telares o las máquinas con las que se fabrica tela, también está prohibido en Shabat armar canastos de mimbre o deshacerlos. Si observamos en Shabat que de alguna prenda que vestimos se desprende una hilacha, nos estará prohibido cortarla o menos aún arrancarla.

21) Anudar; 22) Desanudar: Fuera de la prohibición obvia de atar y desatar nudos en Shabat se incluyen también ajustar el nudo de los Tzitzit cuando estos se desajustaron. Está permitido en Shabat atarse los zapatos en la forma tradicional, vale decir primero un nudo y luego el moño con la condición que los ate o desate en el mismo día. Por este motivo no hacemos un moño para ajustar el rollo de la Torá en Shabat a la tarde, ya que recién ésta será desatada el próximo lunes. Vale aclarar que respecto al moño de los zapatos, queda prohibido hacer un nudo luego del moño como se suele hacer con los calzados deportivos o de los niños. Estas leyes se aplican lógicamente también en aquellas prendas que cuentan con cintas para ajustar.

23) Coser; 24) Descoser: Se incluye en esta prohibición ajustar un hilo de una prenda que se corrió. Pegar dos superficies con pegamento también está prohibido ya que éste une también dos elementos. No obstante está permitido utilizar un alfiler de gancho en forma provisoria. En caso de que dos o más hojas quedaron pegadas o unidas, está prohibido en Shabat separarlas.

25) Cazar: Incluye por ejemplo cerrar un cajón en el que se encuentra un insecto, a menos que deje el espacio suficiente para que éste pueda eventualmente escapar. Está permitido atrapar un animal peligroso como ser una víbora para evitar que esta dañe.

26) Faenar: Consiste en matar cualquier animal vivo. Incluye sacar un pez del agua, ya que esto le causará la muerte. También rociar con productos que matan mosquitos o demás insectos, también está prohibido.

27) Descuerar: Incluye el desplumar un ave. La prohibición consta de quitarle la piel a un animal. No obstante está permitido quitarle la piel al pollo o al pescado en el momento de la comida.

28) Curtir el cuero: La prohibición consiste incluso en el solo hecho de agregar químicos que cambien el estado de la piel en cuero. Al ser que uno de los productos básicos utilizado generalmente es el sodium, por ello está prohibido salarlo en Shabat. Por este motivo tampoco debemos agregar químicos a los comestibles para cambiar su estado, como es la costumbre de hacer con las conservas en sal.

29) Alisar el cuero: Consiste en darle al cuero una superficie más suave. Por ello no se puede lijar ninguna superficie, por ejemplo si colocamos una crema espesa sobre la piel, no nos estará permitido frotar el lugar. Por este mismo motivo tampoco se puede utilizar jabón en barra, ya que al lavar estaremos alisando la superficie de la barra del jabón. Por ello en la actualidad acostumbramos utilizar jabón líquido.  No obstante se puede untar manteca o margarina sobre un trozo de pan, ya que este trabajo prohibido en Shabat no se aplica en comestibles.

30) Marcar el cuero: Consiste marcar la zona que deseamos luego cortar. Esta prohibición incluye marcar papel o tela, etc., para saber a dónde cortar o escribir.

31) Cortar el cuero: En la actualidad esta prohibición incluye cortar cuero, tela papel, o cualquier material a la medida que nosotros necesitemos. Incluye por ejemplo cortar el papel higiénico para su uso. Por este motivo se debe dejar preparado con anterioridad papel higiénico para usar en Shabat.

32) Escribir; 33) Borrar; Esta prohibición incluye escribir, dibujar o borrar partes del mismo en Shabat. Incluso no debemos escribir sobre vidrios empañados; una torta o galletitas con letras grabadas o dibujadas no deben ser cortadas. Lo mismo cuando abrimos un paquete de algún comestible debemos procurar hacerlo por un sector que no contenga letras.

34) Construir; 35) Destruir: Incluso agregar a una construcción, ya sea tan solo un clavo o hacer un agujero en la pared también se considera construir y por lo tanto está prohibido en Shabat. Esta prohibición no solamente se aplica en construcciones de inmuebles, sino que abarca también los muebles. Por este motivo, ajustar un tornillo en un barco o automóvil estará prohibido. En el caso de que se haya aflojado el tornillo del marco de un anteojo, de una mesa o silla, no debemos ajustarlo sino una vez que finalice el Shabat. Como esta prohibición incluye construir o destruir un techo es que tenemos prohibido en Shabat abrir un paraguas o estirar el techo en el coche de un bebé.

36) Apagar; 37) Encender fuego: Todo fuego proveniente de combustibles o electricidad, está prohibido encender y apagar en Shabat. En caso de incendio y existe el riesgo de que una vida esté en peligro, debemos actuar igual que lo haríamos en un día de semana. Si existe sólo peligro de pérdidas materiales, se puede gritar afuera de modo tal que alguien llame a los bomberos. En caso de que se caiga la vela de Shabat sobre el mantel que cubre la mesa, se podrá arrojar líquidos sobre el mantel alrededor del fuego para evitar que se propague, sólo debemos evitar usar agua para no incurrir en el inciso 13. En Iom Tov si nos estará permitido encender un fuego de otro existen o aumentar una ya existente a los efectos de cocinar para este día.

38) Culminar un trabajo:Cualquier actividad que finaliza (la concluye) una tarea. Si una prenda (por ejemplo un traje) tiene un zurcido (generalmente en los bolsillos) para que el consumidor lo quite, esto estará prohibido ya que con esta acción concluye la confección de la prenda. A un zapato a estrenar también le estará prohibido colocarle los cordones en Shabat por primera vez. Lo mismo se aplica a cualquier prenda que lleve cordones.39) Cargar de un dominio a otro: Existen de acuerdo a la ley cuatro dominios: a) Dominio privado; que pertenece a una persona y esta cercado en su totalidad con un cerco de un metros de altura aproximadamente como mínimo (hay muchas leyes al respecto de las aberturas) b) Dominio público: calles, avenidas y ferias c) Carmelit; mares, desiertos y dominios privados que no reúnan las características mencionadas en el punto a) y d) Macom patur. La Torá prohíbe transportar en Shabat desde un dominio privado a uno público o carmelit o viceversa, también está prohibido transportar en la vía pública o carmelit mas de cuatro pasos (2 mts aprox.). Si encontramos algún objeto en nuestro bolsillo al caminar por la calle en shabat, debemos arrojarlo ni bien nos percatamos de ello. Debemos por ello cuidarnos de colocar objetos en nuestros bolsillos justamente para evitar que esto suceda. No obstante en Iom Tov está permitido cargar sólo los objetos que necesitamos para ese día.

Trabajar con las manos y resguardar la tranquilidad mental

 En el comienzo del párrafo bíblico de “Vaiakhel” la Torá relata que Moshé reunió a los hijos de Israel y procedió a ordenarles sobre el cuidado del Shabat. Entre lo dicho aparecen las palabras: “Seis días será hecho trabajo, y en el séptimo día será para ustedes sagrado, un Shabat Shabaton…”

 De este versículo aprendieron nuestros Sabios Z”L que no sólo el descanso sabático es una Mitzvá -mandamiento- sino que también lo es el trabajo de los seis días de la semana. “Tal como fue encomendado Israel con la mitzvá activa del Shabat, así también fue ordenado sobre el trabajo” (Mejilta de Rashbi) 

La labor y el trabajo realizados de acuerdo a las instrucciones de la Torá y con el propósito de servir a Di-s con el resultado de las mismas son también una suerte de servicio al Altísimo.

COMO QUE FUERA AUTOMÁTICAMENTE

A su vez este versículo nos insinúa el tipo de actitud que debe tener el judío hacia su trabajo de la semana. Moshé estaba hablando directamente al pueblo. Lo lógico entonces era decirle: “seis días hagan (o harán) trabajo”. Pero Moshé no dijo esto (hagan) sino será hecho.

Cuando se le dice a alguien: “harás” esto implica que haya una acción e involucramiento por parte de la persona en la labor requerida. Pero cuando se dice “será hecha” la connotación es como que el trabajo se hará por sí solo, sin que el hombre deba invertir en ello sus fuerzas.

EL ESFUERZO DE TUS PALMAS

En realidad, esto es lo que la Torá pretende enseñarnos: es verdad, hay que trabajar durante los seis días de la semana. Esto es incluso, un mandamiento- una mitzvá. Pero no hay necesidad de introducir en el trabajo toda la cabeza, toda el alma.

Se requiere del judío que recuerde constantemente que el trabajo no es el objetivo final de la vida, sino un medio para la manutención y similar. La verdadera vida es la del espíritu -el estudio de la Torá, la plegaria, la dedicación al cumplimiento de las Mitzvot, los actos de benevolencia.

Este pensamiento se refleja también en el versículo: “cuando comas del esfuerzo de tus palmas dichoso serás y será bueno para ti”. El énfasis está en el término “el esfuerzo de tus palmas” Tan sólo las manos, es decir las fuerzas de la acción, debe invertirse en el comercio y el trabajo; pero la cabeza y el alma deben preservarse libres para estudiar Torá y servir a Hashem. Cuando el judío se comporta así, se hace meritorio del “dichoso serás y será bueno para ti”.

QUE EL SHABAT SEA UN SHABAT

Acerca de esto se puede preguntar: “¿si no invertimos en el negocio todas nuestras fuerzas y toda el alma, cómo aseguraremos su éxito y crecimiento?” A ello debe responderse que se requiere también creer en Di-s. El judío tiene fe que al fin y al cabo el sustento viene del Altísimo. La función del hombre es hacer el “recipiente” para recibir la bendición de Di-s y por ello debe trabajar y dedicarse a su actividad comercial, pero quien define si va a ganar del trabajo y cuánto, es Hashem.

Siendo así, cuando Di-s dice que el judío no debe sumergirse totalmente en los negocios, esto mismo indica que el camino para recibir la bendición de Di-s y afianzar el negocio, es exclusivamente cuando se cumple con la Voluntad de Di-s y no cuando se actúa contrariamente a ella. Quien quiera desee el éxito de sus actividades comerciales, debe abstenerse de invertir en ello toda su alma, puesto que esto es lo que Hashem quiere y es Él quien brinda la bendición. Cuando el judío trabaja durante los seis días de la semana, de acuerdo a las instrucciones de la Torá, también su Shabat es diferente. No tiene dificultad en dirigir sus fuerzas hacia los temas del espíritu, y no permanece pensando constantemente en sus actividades mundanas. De esta manera vivenciará una verdadera vida judía, tanto en los días de la semana y cuánto más, en el Shabat.

Likutei Sijot 1, Pág. 187

El mes de Nisan

El 14 de marzo de 2021 comienza el mes de Nisan. Este mes tiene tres nombres: HaJodesh HaRishón —el primer mes—, Jodesh HaAviv —el mes de Aviv [En el uso contemporáneo, el término Aviv significa “Primavera”; sin embargo, literalmente,

connota una etapa en la maduración del trigo. Por lo tanto, Jodesh HaAviv también puede ser traducido como “el mes del trigo inmaduro”]—, y Nisán.

La Torá se refiere a él como “el primer mes”, pues desde la salida de Egipto siempre fue contado como el primero de todos los meses del año. También es denominado “el mes de Aviv (primavera)”, ya que en esa época la flora y la vegetación brotan y se renuevan, y vida y abundancia le son entregadas al mundo.

Por su parte, el nombre Nisán es de origen babilónico, y fue el que los judíos continuaron utilizando a su regreso del exilio en Babel. La palabra Nisán también insinúa el concepto de primavera, pues es similar a la palabra hebrea “nitzái? —capullo—, como se menciona en el versículo: Los capullos han aparecido en la tierra (Cantar de los Cantares 2:12).

Los Sabios posteriores interpretaron la palabra Aviv como un acrónimo: Aviv puede dividirse en Av, que significa “padre” o cabeza, y las dos últimas letras iud y bet, que poseen un valor numérico de 12, corresponden a los 12 meses. Es decir: Nisán es “la cabeza” de todos los “doce” meses del año.

* * *

El símbolo astrológico correspondiente a este mes es el cordero (Aries), en memoria al cordero que cada familia debía traer para la ofrenda de Pesaj, tal como lo ordena la Tora (véase Éxodo 12:3). Sin embargo, aún antes de que le fuera ordenado a Israel traer un cordero para el sacrificio en el mes de Nisán, las naciones del mundo —y los egipcios en particular— ya representaban la gran fuerza de este mes mediante el símbolo del cordero, según la disposición de las constelaciones celestes en este mes. 

La palabra hebrea ashtarot, que connota la multiplicación de la cría de ovejas y el aumento del rebaño, se asemeja a la palabra ósher—riqueza—, pues la primera trae a su dueño gran ganancia y beneficio. Asimismo el mes de Nisán simboliza la fuente de bendición, riqueza y abundancia para todo el año.

Los egipcios, cuyo corazón sólo corría tras la riqueza y el poder, transformaron al carnero—que en este mes se multiplicaba sobremanera— en un ídolo al cual veneraban. Sin embargo, a los Hijos de Israel, cuya preocupación principal es servir a Di-s, se les ordenó tomar esta deidad de los egipcios, sus amos, y degollarlo en este mismo mes, en el climax de su ascendiente, ofreciéndolo como

sacrificio a Di-s. Pues la auténtica riqueza y fortaleza es solamente aquella otorgada por Di-s y nadie más. Tanto para los egipcios como para Israel, el símbolo astrológico de este mes es el carnero. Sin embargo, Israel lo considera como un símbolo de sumisión a Di-s, mientras que los egipcios lo valoran y veneran como un ídolo.

A ello se refirieron los Sabios en su explicación del versículo: Apartad y tomad corderos para vosotros según vuestras familias, y sacrificad la ofrenda de Pesaj (Éxodo 12:21). Este debe interpretarse de la siguiente manera: Apartaos de las prácticas idólatras cié los egipcios; tomad un cordero y sacrificad así a su dios, convirtiéndolo en una ofrenda para Pesaj (ShemotRabá 16). Otro midrash concluye: ¡Apartaos de la idolatría y aferraos a las mitzvot.

ALGUNAS COSTUMBRES DE LOS PRIMEROS DÍAS DEL MES

En los primeros trece días del mes de Nisán se acostumbra leer la sección de la Tora que describe las ofrendas presentadas por los príncipes de las Tribus de Israel cuando fue consagrado el Tabernáculo (véase Sidur, pág. 317 y ss.). Cada día se lee la sección relativa a uno de ellos, comenzando con la ofrenda de Najshón hijo de Aminadav, príncipe de lehudá, traída en Rosh Jodesh Nisán. Estas secciones se leen de un Sidur o un Jumash (“Pentateuco”); sin embargo, en algunas comunidades se acostumbra leerlas de un Rollo de la Tora, pero sin recitar las bendiciones usuales. 

El segundo día leemos el párrafo que describe la ofrenda traída por Netanel hijo de Tzuár, príncipe de Isajar, y así sucesivamente durante los doce días. El día 13 de Nisán se lee la sección de “Behaalotjá…” — Cuando enciendas las luces… (Números 8:2), en honor a la Tribu de Leví que no era contada entre las otras tribus cuyos príncipes traían ofrendas.

Aunque hay opiniones que se oponen a que estas lecturas se lleven a cabo de un Rollo de la Torá —en base a la afirmación del Talmud Ierushalmi (Meguilá 30b): “No se debe leer el Séfer Torá en público sin recitar sus correspondientes bendiciones”— muchos grandes eruditos apoyan esta práctica. Uno de los motivos es el siguiente:

Las Doce Tribus de Di-s se corresponden con los meses del año, y así también los primeros doce días del mes de Nisán guardan estrecha relación con los siguientes doce meses. Por lo tanto, los príncipes de cada Tribu traían sus sacrificios en días sucesivos y, al hacerlo, abrían los portones Celestiales de pureza y bendición para cada mes específico. Así, al leer sus ofrendas de un Rollo de la Torá en público evocamos esa bendición original ocasionando que la abundancia y la prosperidad fluyan sobre el mundo en todos los meses subsiguientes. De entre los tzadikím, aquellos justos dotados con la capacidad de una visión clara pueden ver en estos primeros doce días de Nisán todo lo que sucederá en los próximos doce meses. De un gran tzadik se cuenta que, con la inspiración Divina —rúaj hakódesh— escribía en cada uno de estos doce días todo lo que acontecería durante los doce meses correspondientes. Sin embargo, un año sólo escribió hasta el día 5 de Nisán, y en Av —el quinto mes del año— devolvió su alma al Creador.

Historia: Salvar a un amigo

Guedalia Moshe Goldman, que después se convirtió en Gran Rebe de Zvhil y Jaim Shaul Bruk, renombrado mentor de Jabad, estuvieron cautivos en la misma época en un campamento de trabajos forzados de la prisión soviética. ¿Su ‘detestable’ crimen? Observar y difundir Judaísmo bajo el régimen comunista.

 Un Shabat, el sádico comandante del campamento llamó a Guedalia Moshe a su oficina. “Tengo aquí los papeles para tu descargo” dijo mientras ondeaba algunos papeles en el aire, “y si los firmas ahora, serás un hombre libre.

“¡Pero es Shabat!” contestó Guedalia Moshe. “No puedo y no firmaré en Shabat”.

El comandante -quién por supuesto sabía de antemano que Guedalia Moshe no transgrediría el Shabat- gritó: “¡Si no firmas los papeles ahora, permanecerás aquí otros ocho años!”. “No obstante, no firmaré y no profanaré el Shabat” respondió Guedalia Moshé.

“Muy bien,” sonrió con desprecio al comandante. “No firmes. Estarás en esta prisión durante ocho años más. Y veremos cómo tu Di-s te ayuda…”.

“Si mi Di-s quiere ayudarme, Él lo hará sin usted. Y si Él quiere que yo esté en esta prisión ocho años más, estaré aquí otros ocho años aun cuando usted decida permitirme marchar” contestó serenamente Guedalia Moshe. “No tiene nada que ver con usted.”.

El comandante ya enfurecido, estaba rojo. ¡Sacó su pistola fuera del estuche, apuntó al corazón de Guedalia Moshe, y gritó: “¡Veamos quién te ayudará ahora!”.

Jaló el arma…

Y en ese momento, su hija entró en la oficina. Vio a su padre apuntando con la

pistola a Guedalia Moshe y dijo con voz aburrida: “Padre, es una lástima la pérdida de una bala…”.

Despacio, el comandante bajó el arma. “¡No pienses que ha sido tu Di-s que te salvó!” gritó a Guedalia Moshe que permanecía de pie serenamente. “¡Si no hubiera sido por mi hija, serías ahora carne muerta!”.

El comandante se volvió a un ayudante y gritó: “Traiga al otro judío escandaloso, Jaim Shaul!”.

Pasaron  unos  momentos,  y  Jaim Shaul estaba parado en la oficina al lado de Guedalia Moshe. El comandante le hizo la misma oferta que a Guedalia Moshe: “Firma estos papeles y serás hombre libre”.

“Pero no puedo firmar los papeles” contestó Jaim Shaul “Es Shabat, y yo no violó el Shabat”.

“¡Entonces permanecerás aquí otros ocho años!”.

“¡No escribiré en Shabat!”.

De repente, Guedalia Moshe dijo: “Déme los papeles. Yo firmaré por él”.

El comandante quedó enmudecido. “¡¿Qué?! Acabas de decir que no escribirías en Shabat! ¡Vas a estar aquí ocho años más por esa razón! ¿Y ahora firmarás por él?”.

“Claro que no firmaría en Shabat para ganar mi libertad,” Guedalia Moshe contestó. “Pero esto es diferente. Yo soy fuerte, y puedo resistir las condiciones en esta prisión otros ocho años. Pero Jaim Shaul es más débil, y no puede resistir este lugar. Sería peligroso para su salud permanecer aquí ocho años más. Déme los papeles y permítame firmar…”.

Ambos hombres fueron liberados de la prisión a los pocos días.

Y después de todo, no fue el comandante quien estaba al mando.

Los tesoros de Jerusalem y el Beit Hamikdash

“En la Parshá de la semana leemos acerca de los utensilios del Templo y las vestimentas de los cohanim- sacerdotes. Hoy podemos preguntarnos: ¿qué sucedió con todos los elementos sagrados realizados con materiales como el oro y piedras preciosas?

 En el libro Elef Dor (recopilado por Ierujam Horowitz), que es un compendio de datos extraídos de la Biblia, los exégetas, la Mishná, el Talmud, midrashim, respuestas de los Rishonim y Ajaronim, etc, hallamos interesantes respuestas a esta pregunta y otros datos quizás desconocidos.

“No existe número para cuantificar el oro y la plata y tesoros que sustrajeron los roma- nos de Jerusalém. El historiador Iosef Ben Matitiahu (Flavio Josefo) relata que tan grande era la cantidad de oro hallada por los soldados en la ciudad y el Templo, que esto provocó un marcado descenso del precio del oro en la zona, hasta la mitad de su costo habitual.

La vid de oro gigante realizada por Herodes que Iosef describe, también fue llevada a Roma: “Era de oro puro. Estaba colocada sobre una de las columnas y pesaba 1000 piezas de oro. Había sido realizada por orfebres profesionales. Las hojas estaban hechas en oro verdoso y los frutos llevaban incrustadas piedras preciosas. Era una pieza increíble que deleitaba a todo aquel que la observaba…”.

  Uno de los cohanim, amenazado de muerte, descubrió ante los romanos depósitos de lana turquesa, roja, hilos de lino y enormes cantidades de fragancias costosas que se usaban para el Incienso. Además, entregó a Tito dos Menorot (Candelabros) de oro, similares en tamaño al Candelabro del Beit Hamikdash. También mesas, tenedores y fuentes de mucho peso realizadas en oro puro. Hallaron el lugar secreto donde se guardaban las vestimentas del Sumo Sacerdote y numerosas piedras preciosas.

 Otra fuente de suministro de oro para los romanos fueron los propios habitantes de Jerusalén. Muchos de los utensilios importantes fueron llevados por los soldados y bastante tiempo después podían verse entre los tesoros de Roma: el Tzitz- Placa de oro para el turbante del Sumo Sacerdote, un Candelabro de Oro, el Parojet- cortina Divisoria entre el Kodesh- Santo- y el Kodesh HaKodashim-Santo de Santos. Incluso el famoso trono de oro del rey Shlomó (o sus partes). Rabí Itzjak Abarbanel testifica: “También fueron sustraídas piedras preciosas de Ierushalaim. Y muchas de ellas se hallan aún en Roma y la ciudad de Pisa y otras localidades”.

Cuando Tito llegó a Roma, se organizó en su honor una marcha de victoria. Iosef Ben Matitiahu la relata en detalle (La guerra de los judíos- tomo VII). Entre otros datos describe:

“De entre todos los tesoros del botín, sobresalían los utensilios que fueron llevados del Beit HaMikdash de Ierushalaim. La pesada mesa de oro puro, la gran Menorá – Candelabro de oro. Y como trofeo, desfiló un Sefer Torá (Rollo de Torá) de los judíos*…”

*en varios lugares nuestros Sabios recuerdan que el Sefer Torá que fue llevado prisionero a Roma era aparentemente de la época de los primeros Profetas o de Ezrá Hasofer.

Una gran mujer

Cuenta Reb Janania Halbershtam, quien trabajó durante 18 años en el hogar del Rebe y la Rebetzn Jaia Mushka:

ALGUNOS DE SUS RASGOS

El honor que sentía por su esposo y su auto-anulación frente a él es comparable al que siente un jasid por su Rebe.

Cuando pasaba mensajes del Rebe decía: “Así y así dijo mi esposo” Jamás agregó alguna explicación de su parte.

Sin embargo, el Rebe la consultaba y trabajaba junto a ella. En las noches en las que no se quedaba en su oficina en “770”, acostumbraba a trabajar en el escritorio de su casa, y contestaba cartas que recibía de todas partes del mundo. Su ritmo era incomparable. ¡Contestaba hasta cientos de cartas por noche!

En las horas de la madrugada, la Rebetzn se sentaba junto al Rebe. Cuando las misivas recibidas estaban escritas en francés, el Rebe le dictaba la respuesta en Idish y ella respondía en francés.

Era una intelectual brillante, y dominaba varios idiomas.

El Rebe honraba muchísimo a su esposa, y muchas veces se refería a ella como: “La hija del Rebe” (su suegro era el Rebe Anterior, Rabi Iosef Itzjak Schneerson) Y cuando le provocaba alegría decía: “He dado satisfacción a la hija del Rebe”.

UNA CENA SOBRE LA SILLA

Durante un tiempo, la Rebetzn debió permanecer en cama debido a una dolencia en su pierna. Reb Halbershtam recuerda que en uno de esos días, dejó la cena de la Rebetzn sobre una silla al lado de su cama y colocó la comida para el Rebe, como de costumbre, sobre la mesa. Luego Halbershtam vio cómo el Rebe tomaba su bandeja de comida y se dirigía a la habitación donde estaba la Rebetzn, colocó su comida junto a la de su esposa, y ambos cenaron juntos… sobre la silla en lugar de una mesa.

BAJO PERFIL

La Rebetzn se distinguía por su recato y modestia, y escapaba de los honores como del fuego. Cuando asistía a cualquier sitio se empeñaba en esconder su identidad.

También cuando realizaba compras, se preocupaba de hacerlo en lugares en los que nadie la conocía. Cierta vez, Halbershtam se atrevió a preguntarle por qué se aleja tanto de los honores.

Ella respondió con total simpleza: “Créeme que no necesito que se me rindan honores. Las manifestaciones de honor no me interesan en absoluto”

En cierta ocasión, la Rebetzn acudió a un negocio de ropa en Nueva York para comprarse un tapado. Se encontraba allí también la esposa de un importante rabino de una comunidad jasídica. Alguien deslizó un comentario a la esposa del rabino, diciendo que “la Rebetzn de Lubavitch se encuentra en lugar”. La esposa del rabino se acercó a la Rebetzn, le dio la mano y charlaron por un instante. Al concluir la conversación, la Rebetzn se apresuró a terminar su compra y dejar el lugar. Al salir le dijo a Halbershtam: “No podemos retornar a este negocio. Ya saben quien soy…”

UN PASEO DISTINTO…

En sus últimos años, la Rebetzn tomaba un paseo diario por un parque a orillas del río Hudson. Siempre viajaban por el mismo camino, pero en cierta ocasión tuvieron que desviarse. Al pasar por una de las calles, notaron que algo sucedía: autos de policía, un camión de mudanzas, una familia afligida y alguien que les gritaba furiosamente.

La Rebetzn ordenó a Halbershtam que detuviera el automóvil y retrocediera para averiguar de qué se trataba. “Mi padre, el Rebe” dijo la Rabanit, “me enseñó que cada cosa que uno ve está guiada por la Providencia Divina. Si nos desviamos y nos tocó ver esta escena, debe existir una razón”

Halbershtam se acercó al lugar de los hechos y averiguó lo sucedido. Rápidamente regresó al auto y le relató al Rebetzn lo indagado. Una familia judía- inmigrantes de Rusia- se había atrasado en el pago de sus alquileres, adeudando un total de 7000 dólares. El propietario, después de muchas advertencias, los estaba desalojando por la fuerza.

La Rebetzn, sin pronunciar palabra, abrió su cartera, sacó su libreta de cheques y emitió uno por la suma indicada. Se lo extendió a Halbershtam, y le señaló que lo entregara al propietario sin darle demasiadas explicaciones y que además se asegurara que devolvieran los muebles dentro de la casa rápidamente, para dejar el lugar antes de ser reconocidos por la familia y así evitar que se avergonzaran.

Halbershtam entregó el cheque a un sorprendido propietario, se cercioró que la policía ordenara retornar los muebles a su lugar, y dejó detrás a una familia judía confundida pero eternamente agradecida a esa misteriosa dama que ocupaba el asiento trasero del automóvil

Parashá en Síntesis – Vaiakel Pekudei

Con la lectura de dos Parashot (llamadas mejubarot, unidas, si se leen juntas) finaliza el libro de Shemot (Éxodo). Ambas se refieren a la transmisión de la orden de construcción que da Moshé al pueblo. Anteriormente, en Trumá y Tetzavé se hizo referencia a la orden de Di-s dada a Moshé respecto al Santuario y sus componentes, así como las vestimentas de los Sacerdotes. 

Aun cuando los acontecimientos relacionados con el becerro de oro y relatados en Ki Tisá (censo) se interponen entre ambos juegos de Parashot, la orden de ejecución sobre la construcción del Santuario igualmente se cumple y la Providencia Divina se posa sobre el Santuario. 

Cuando el pueblo de Israel acepta la Torá diciendo “naasé venishmá”, “haremos y luego entenderemos”, adquiere el nivel de Adam antes del pecado, lo que los hace inmortales. Luego del pecado del becerro de oro, la Presencia Divino se aleja de ellos y de nuevo pasan a ser mortales. 

El pecado del becerro de oro, el primero del pueblo de Israel, evidencia que aún en los comienzos de nuestra historia como pueblo existieron grupos que distorsionaron el verdadero sentido de la Torá, sin negar ni rechazar su Judaísmo, tal como sucede a lo largo de la Historia hasta la actualidad. 

Las “reinterpretaciones”, supuestas modernizaciones, innovaciones y modificaciones, de los elementos esenciales del Judaísmo, con la excusa de hacerlo más atractivo o confortable, producen una falacia. El contenido espiritual y trascendente del Judaísmo, centrado en la Divinidad de la Torá como premisa central, tiene carácter de permanencia y eternidad, no está sujeto a modas, opiniones o nueva morales. No necesita ser actualizado, y puede ser ejercido en cualquier lugar del mundo. 

Los métodos de transmisión de generación a generación, cuando tienen el debido nivel de información, la explicación adecuada sobre los significados, contenido y acción judía, forman una sólida identidad que no requiere de simples modificaciones rituales para hacer que el Judaísmo parezca más entretenido. Vivir el Judaísmo, como se ha hecho por miles de años, tiene sentido y propósito. 

El ejercicio de esa particularidad y la historia que nos ilustra la corta vida de todos los movimientos, tendencias y sectas modernizantes, hace que entendamos que ni las excusas de progreso intelectual, ni el avance científico sirven para distraernos del propósito central de trascendencia, que por medio de acciones específicas nos lleva a cumplir nuestra misión de traer la paz al mundo, sin cometer errores similares a los cometidos por los adoradores actuales del becerro de oro.

La tribu de Levi, los tzadikim (piadosos) y los nesiim (líderes), tampoco contribuyeron con la realización del becerro de oro. 

En parashat Vaiakhel, Moshé reúne al pueblo y lo instruye sobre el Shabat como día de descanso, dedicado a Di-s. Día en que Hashem, luego de finalizar la Creación, se dedicó a armonizar con su obra y a contemplarla en su totalidad. Aún las labores del Mishkán fueron interrumpidas en Shabat, lo cual evidencia su importancia y el carácter testimonial que tiene como prueba en la creencia de Di-s.

Categorías de trabajo:

Las 39 categorías principales de trabajo prohibido en Shabat están referidas a aquellas actividades de tipo creativo, no necesariamente las que ameritan un esfuerzo físico. En el séptimo día Di-s eligió dejar de crear para ponerse en armonía con lo creado.

Al cesar de trabajar cada Shabat en la forma prescrita por la Torá, el judío da testimonio del poder creador de Di-s y a la vez revela la verdadera grandeza del hombre. Las estrellas y los planetas, se mueven todo el tiempo, día y noche, sin cesar; sin embargo el hombre, por un acto que deriva de su fe, puede poner límite a su labor, par no degenerar en un trabajo sin sentido. Al observar el Shabat, el judío tal como dicen los Sabios, se hace domé leyotzro – semejante a Di-s mismo. Es como Di-s, el que dirige el trabajo, no su esclavo. 

Las 39 categorías principales (cada una además tienen sus subdivisiones) son:

Cargar, quemar, extinguir, terminar, escribir, borrar, cocinar, lavar, coser, rasgar, anudar, cernir, moler, amasar, cardar lana, hilar, teñir, enlazar, urdir, tejer, desenredar, construir, desatar, dar forma, arar, plantar, segar, cosechar, desgranar, separar paja del grano, seleccionar, demoler, cazar, trasquilar, sacrificar, desarrollar, curtir piel, alisar, marcar.

Moshé, esta vez en su rol de recaudador, pide a cada uno de los miembros del pueblo su contribución voluntaria para la construcción del Tabernáculo. A pesar de la disposición y el entusiasmo inicial, en diversas oportunidades privó la adhesión a las posesiones materiales. Sin embargo, la insistencia de Moshé como recaudador de fondos estaba en la calidad y no en la cantidad, en el carácter voluntario y la disposición para dar, a diferencia de los métodos de presión -y a veces, de coerción- que se utilizan hoy en día para el logro de las metas estipuladas. 

Sin embargo, es necesario destacar que existía una contribución obligatoria igual para todos los judíos (medio shékel), a fin de asegurar el funcionamiento básico. Sólo las contribuciones para el embellecimiento y glorificación del Tabernáculo eran dejadas a discreción de cada quien. Esta podría ser una de las políticas a seguir de nuestra vida comunitaria: cubrir necesidades básicas con la participación por igual de todos los contribuyentes, y luego, participación voluntaria para complementar. 

En Parshat Pekudei, Moshé rinde cuenta de la recaudación obtenida en oro, plata y cobre para la construcción del Tabernáculo y los objetos sagrados. 

Dicen nuestros Sabios que no puede haber bendición en las cosas que pueden ser contadas, medidas o numeradas, sino en aquellas que no están a la vista; pero eso sólo es cierto cuando se trata de riquezas individuales que pueden dar lugar a peleas, envidias o mal de ojo. Respecto a las contribuciones que favorecen el bienestar de toda la comunidad, el cual evidencia la unión y la solidaridad de sus componentes, la bendición es aún mayor.  

Construcción en equipo

¿Cómo vuelves a motivar a un pueblo desmoralizado? ¿Cómo vuelves a armar una nación partida? Ese es el desafío que tuvo que enfrentar Moisés en esta Parashá.

La palabra clave aquí es “Vaiakhel”, “Moisés juntó”. Kehilá significa comunidad. Una Kehilá, o Kahal, es un grupo de personas que se juntan por un propósito dado. Ese propósito puede ser positivo o negativo, constructivo o destructivo. La misma palabra que aparece al principio de esta Parashá como el comienzo de la solución, aparece en la Parashá anterior como comienzo del problema: “Cuando el pueblo vio que Moisés estaba demorando en bajar de la montaña, se juntaron (Vaiakhel) alrededor de Aharón y dijeron: “Haznos un Di-s para que nos guíe, porque de este hombre Moisés, quién nos sacó de Egipto, no sabemos qué ha sucedido”.

La diferencia entre estos dos tipos de Vaiakhel, es que uno resulta en orden y el otro en caos. Bajando de la montaña y viendo el becerro de oro, leemos que “Moisés vio que el Pueblo estaba actuando salvajemente y que Aharón los había dejado que se descontrolen…” 

Hay una asamblea que es disciplinada, y otra que es turba, tiene un deseo por cuenta propia. La gente ante la multitud, pierde su control.

Vaiakhel es la respuesta de Moisés ante la salvaje multitud que se juntó alrededor de Aharón y creó el becerro de oro. Él hace algo fascinante, no se opone al pueblo, como lo había hecho inicialmente cuando vio el becerro de oro, sino que utiliza la misma motivación que los llevó a ellos a generarlo. Ellos querían crear algo que sería señal de que Di-s está con ellos: no en las altas montañas, sino en el medio del campo. Él se apela a la misma sensación de generosidad que provocó que ofrecieran sus ornamentos de oro. La diferencia es que ahora están actuando de acuerdo a la orden de Di-s, y no sus sentimientos espontáneos.

Él pide a los israelitas que hagan donaciones voluntarias para la construcción del Tabernáculo, el Santuario, el Mikdash. Ellos lo hacen con tanta generosidad que Moisés tiene que frenarlos. 

Si quieres afianzar seres humanos para que actúen en hacer el bien en común, haz que construyan algo junto, algo que no puede hacerse por cuenta propia.

La construcción en equipo, incluso después del desastre del becerro de oro, no es misterio ni milagro. Se logra dándole una misión constructiva a un equipo. Cada miembro del grupo debe ser capaz de hacer una contribución única y luego sentir que fue valorado. Debe decir con orgullo: Yo he ayudado a hacer eso.

Esto es lo que Moisés entendió e hizo. Sabía que si quería armar un equipo, debía ser uno que construyera.

Por: Rabino Jonathan Saks

¡Así celebramos Purim en la Ciudad de Buenos Aires!

En el marco de los festejos de Purim el jueves y el viernes pasado, Jabad Argentina organizó lecturas de la Meguilá para ser compartidas en diversos espacios públicos al aire libre de la Ciudad Autónoma Buenos Aires. Más de 400 personas se acercaron a los puntos de encuentro en Barrancas de Belgrano, Plaza Armenia, Plaza Córdoba, Plaza Hussay, Plaza Alberti, Corrientes y Scalabrini Ortiz, y Florida y Diagonal Norte, y escucharon la lectura del rollo de Ester. 

Fueron visitados más de 30 geriátricos por primera vez desde el comienzo de la pandemia, para acercarles la Meguilá al aire libre o a través de ventanas. Se realizaron, además, 54 lecturas de Meguilá a domicilio para quienes por problemas de salud o dificultad física no podían acercarse a los puntos señalados, y la propuesta de Meguilá a cada hora contó con 1200 personas en el templo de Agüero. En todos los casos se respetaron las medidas preventivas por el COVID-19. 

Por otra parte, se entregaron 5 mil Mishlojei Manot, los tradicionales paquetes de comestibles que se regalan en la festividad de Purim, que fueron repartidos en escuelas, clubes, instituciones comunitarias y en la vía pública. 

Que la alegría con la que la comunidad celebró Purim nos acompañe todo el año y que siempre nos encuentre juntos agradeciendo a Di-s por Sus milagros. 

Las actividades fueron organizadas por el Rabino Levi y Etti Silberstein y el equipo del Dpto. de Actividades de Jabad Argentina.