Adictos a la fama

Observemos minuciosamente qué historia la Biblia eligió contarnos luego del diluvio devastador, el desastre natural más grande de toda la historia, que destruyó a casi toda la humanidad. Es la ambigua historia de la Torre de Babel. Y dice así:


“Toda la tierra era un idioma y un propósito en común…Y se dijeron unos a los otros: “…Construyamos para nosotros una ciudad y una torre que llegue hasta los cielos, y hagamos un nombre para nosotros, no sea que nos dispersen de la faz de la tierra” ” Y Di-s descendió a mirar la ciudad y la torre que los hijos del hombre construyeron, y dijo Di-s, …””… ¿Será que no se debe retenerlos con lo que se proponen hacer? Di-s los esparció sobre la faz de la tierra y dejaron de edificar la ciudad”


¿Es la construcción cruel?

Esta es una historia extraña. ¿Por qué Di-s interrumpió su proyecto? ¿Cuál era su pecado? Sus motivos de querer construir una ciudad con una torre “que llegara hasta los cielos” era bastante entendible, incluso noble. La humanidad se estaba reconstruyendo luego del Diluvio, que devastó a toda la raza humana, excluyendo a Noaj y a su familia. Noaj y sus hijos estaban, de acuerdo a la tradición, todavía vivos, dándoles información del diluvio de primera mano. Si la humanidad tendría que sobrevivir, deberían construir una ciudad y una torre que pudiera prevenir algún próximo desastre.


¿Qué era lo que estaba mal en su plan? ¿Acaso no dice explícitamente en la Biblia “Sean fructíferos y multiplíquense, llenen la tierra y conquístenla?”


Someter al mundo nunca significó borrar la naturaleza, o despojarla del medio ambiente. Sino, significa una administración responsable y hacer que seamos menos vulnerables a la naturaleza a través de cualquier forma natural. ¿Por qué Di-s desaprobó entonces, este emprendimiento aparentemente maravilloso?


Una de las posibles respuestas es: al establecer su objetivo de crear una torre que alcanzara los cielos, la gente declaró: “Construyamos para nosotros una ciudad y una torre que llegue hasta los cielos, y hagámonos para nosotros un nombre”. Su motivo detrás del dramático plan de construcción era inmortalizar su legado en una estructura concreta; la vitalidad de sus nombres en los anales de la historia.


¿Pero qué hay de malo en ello? ¿Quién de nosotros no desea ser recordado? ¿Quién no ansía ver su nombre en los diarios o en los sitios web? ¿A quién no le gustaría ver su nombre inscripto con honores en paredes, o impreso en las páginas de los libros de historia? ¿Le importa tanto a Di-s si hay gente así, que quiere hacerse un nombre para ellos mismos?


¿Podrías olvidar?

La respuesta es simple. Cuando ves un diluvio en el que toda la raza humana desapareció, piensas en algo más que en asegurarte un nombre y un legado.


Imagina a alguien que ve cómo su casa es consumida por un diluvio. En vez de ir y rescatar a la gente que está adentro, esta persona se para y reflexiona cómo asegurarse un nombre dentro del proceso. Sería grotesco. ¿No puedes olvidarte de tu ego? ¿No hay un momento en el cual eres capaz de decir. “¡Olvida mi legado! ¡Vidas humanas deben ser salvadas!”


Hay gente así. Son adictos a la fama. Ocurre una tragedia, y en lo único que se preocupan es: ¿Cómo puedo ser famoso? Esta gente generalmente precisa ayuda. A la larga, van a dañarse a sí mismos, siendo que no tienen nada verdadero “adentro” para dar y mostrar al mundo.


Cuando una generación entera observó las consecuencias de un diluvio que destruyó a toda la humanidad y se centra en cómo preservar su nombre en vez de ocuparse en reconstruir la civilización y recrear un mundo fundado con bondad, algo tiene que estar muy equivocado. Corrupción, manipulación, descaro y abuso de poder son probablemente las bases del crecimiento de esta nueva ciudad y su torre.


Esto es cierto también en cualquier gran campaña y proyecto que emprende la humanidad. Si el objetivo es agrandarse y no servir a Di-s, el núcleo mismo falla.


Y las consecuencias de esto, se verán manifestadas en el futuro.


Tocar un corazón

Hace más de seis décadas nuestro pueblo experimentó el mayor “diluvio” de nuestra larga y sangrienta historia, con el asesinato de un tercio del pueblo Judío, incluyendo a un millón y medio de niños. Cientos de comunidades fueron sistemáticamente eliminadas y nadie dijo nada.


En las secuelas de esta imponente destrucción, hubo algunos que sucumbieron a la naturaleza básica del hombre, y formularon una pregunta: ¿Cómo puedo hacerme un nombre a mí mismo como gran líder, activista o visionario? Pero hubo otros que tenían otra pregunta en sus mentes: ¿Qué puedo hacer para reconstruir a un pueblo destrozado?


En nuestras vidas solemos ver gente cuyas vidas son destruidas por un “diluvio” de una forma u otra. Nuestra pregunta debe ser siempre: ¿Cómo puedo lidiar con un corazón partido? ¿Cómo puedo ayudar a un sobreviviente? ¿Cómo puedo traer más luz al mundo? ¿Cómo puedo extender mi mano para ayudar a otra persona? ¿Qué otra mitzvá puedo hacer para curar al mundo? ¿Qué puedo hacer para cambiar mi rincón del mundo y hacerlo un lugar más moral y sagrado?


¿Qué voy a hacer hoy y mañana para mover nuestro planeta dolorido un paso más cerca de la redención?


(Este artículo está basado en una directiva dada por el Rebe de Lubavitch en noviembre de 1959 a un grupo de líderes ricos judíos en cómo deben responder al “diluvio” del Holocausto que exterminó  a un tercio de la población judía)


Por Yosef Y. Jacobson

Shabat Bereshit

Sobre el Shabat Bereshit, cuando se comienza con el ciclo anual regular de la lectura semanal de la Torá, hay un dicho conocido de los Rabinos de Jabad, que este Shabat influye sobre todo el año “como uno se para en Shabat Bereshit, así camina todo el año”

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Anatomía Humana

La Kabalá clásica relaciona los poderes del alma (las diez sefirot) con distintos aspectos de la anatomía humana. Esta identificación de poderes espirituales con miembros del cuerpo ilustra la idea cabalística de hitlabshut (“investidura”), donde una realidad más elevada se inviste dentro de una inferior. El poder del alma representa la realidad superior que se inviste y se expresa a través de una inferior, tal como un recipiente físico, como por ejemplo un miembro o un órgano del cuerpo

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Guía de Hoshana Raba

Hoshana Raba se celebra en el quinto dia de Jol Hamoed fuera de la tierra de Israel, (mas en ella, acaece en el sexto). Por la noche se acostumbra a permanecer despiertos, leyendo un compendio especial, denominado “Tikún leil Hoshana Raba” (Compilado para la noche de Hoshana Raba) que contiene el texto de Jumash Devarim (Deuteronomio), Tehilim (Salmos) y pasajes del Zohar.

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Hoshanot

Cuando el Templo estaba en pie, grandes ramas de sauce eran llevadas y apoyadas sobre el altar durante Sucot. El shofar sonaba y los Cohanim caminaban alrededor del altar y recitaban la plegaria de “hoshana” – “Por favor trae la salvación”. Entonces entraba la gente y agitaba las aravot (hojas de sauce).

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Guia de Sucot

DESDE EL MARTES 29 DE SEPTIEMBRE AL VIERNES 2 OCTUBRE

 
Los cuatro días entre el Día del Perdón y Sucot
 
Días de alegría
Desde este momento hasta el final del mes son días de alegría. No se dice ‘la confesión’ en los rezos.En estos cuatro días nos concentramos en Sucot: construimos la Sucá- cabaña, adquirimos las Cuatro Especies y nos preparamos para la festividad. Ya que existen muchas instrucciones halájicas sobre la construcción de la Sucá, es apropiado que se consulte con un rabino para asegurarse de la exactitud de las halajot. Se debe comprar las Cuatro Especies: lulav (rama de palmera), etrog (citrón), hadasim (un mínimo de tres mirtos) y aravot (2 ramitas de sauce) de un proveedor fiable para estar seguros de su Kashrut.
 
VIERNES 2 DE OCTUBRE
 
La víspera de Sucot
    
Antes de la festividad, debemos asegurarnos de que el lulav esté atado como dicta la Halajá con los hadasim y las aravot. Es co- rrecto cuidar de que no se sequen las plantas hasta el domingo en el que empezamos a bendecirlas.
Comienzo del Shabat y de la festividad, y el encendido de las velas
Se debe encender las velas a tiempo y no más tarde. A partir del momento en el que encendemos las velas recibimos la santidad del Shabat y de la festividad y está prohibido apagar el fuego. Debemos dejar que el fósforo se apague solo. Luego del encendido, recitamos las bendiciones correspondientes. En esta oca- sión, las velas honran tanto al Shabat como a la festividad.
 
Tefilá vespertina/Arvit de la festividad
Por la noche rezamos la oración vespertina especial de Sucot. Este año cae en Shabat, por lo tanto, antes de comenzar con la Tefilá recitamos los capítulos de los Salmos correspondientes al recibimiento del Shabat y la canción ‘Leja Dodi’ (la tradición ashkenazí saltea la parte de ‘Leju Neranena’ y comienza desde ‘Mizmor Ledavid’).
Kidush de la noche de la festividad
Desde este momento hasta la noche de la festividad de Simjat Torá (la Alegría de la Torá) comemos siempre en la Sucá. Se deben decir los párrafos correspondientes al Kidush del Shabat: ‘Shalom Aleijem’ y ‘Eshet Jail’. Se recita el Kidush sosteniendo una copa llena de vino. Se permite que una sola persona recite el Kidush para todos los comensales. Al finalizar, el que recitó el Kidush toma un sorbo grande de vino. Se acostumbra a que el resto de los participantes también prueben un poco del vino.
 
Comer en la Sucá
En la primera comida en la Sucá se debe comer pan (jala). Aunque uno no tenga hambre, debe comer al menos un pedacito de pan para poder cumplir con el precepto (al menos, 28 gramos). Se recita la bendición de Leishev Basucá. Aquel que recitó el Kidush no debe decir está bendición de nuevo al bendecir el pan.
 
SÁBADO 3 DE OCTUBRE
 
 
Primer día de Sucot
 
La Tefilá matutina, la lectura de la Torá y la oración adicional/Musaf
Rezamos Shajarit especial de la festividad con los agre- gados del Shabat.
Luego de la Amidá leemos el ‘Halel/los Salmos de Alabanza’ completo.
Debido a que es Shabat, no tomamos las Cuatro Especies y, según las costumbres de Jabad (y otras) tampoco rezamos las ‘Hoshanot’. Otras comunidades acostumbran decir la ceremonia de las ‘Hoshanot’ adaptado al Shabat.
 
Kidush y la comida festiva
Después del Kidush disfrutamos de una comida festiva.
Luego de recitar ‘Hamotzi’ agregamos la bendición ‘leshev baSucá/sentarse en la cabaña’ (con excepción del que ya la recitó en el Kidush).
 
Segunda noche de Sucot
Se encienden velas de la Festividad después de la salida de las estrellas.
Se come en la Sucá, se recita el Kidush que incluye la Havdalá/ separación entre el Shabat y la Festividad.
Se lavan las manos y se come la Jala. Se come la cena festiva.
 
Segundo día de Sucot
 
Bendición de la Cuatro Especies
Se deben bendecir las Cuatro Especies.
La Tefilá matutina, la lectura de la Torá y la oración adicional/Musaf
Rezamos Shajarit especial de la festividad.
Luego de la Amidá leemos el ‘Halel/los Salmos de Ala- banza’ completo
 
La Havdalá/Separación
Después del servicio vespertino/Arvit hacemos la ceremo- nia de la separación con una copa de vino en la Sucá.
 
 
Se debe bendecir las Cuatro Especies todos los días de Jol Hamoed (DEL 5 AL 9 DE OCTUBRE).
 
HoShaná Raba
El jueves por la noche es HoShaná Raba/la Gran Salvación
Hay una costumbre de leer todo el libro de Deuteronomio esa noche. Hay quienes se quedan toda la noche despiertos estudiando Torá y leyendo todos los Salmos.
Sacudir las plantas-Hoshanot
Al terminar las ‘Hoshanot’ sacudimos cinco plantas de sauce en el piso cinco veces. Es una costumbre inmemorial, im- portante y recomendable repartir ramas de sauce a la esposa e hijos para que cada uno pueda cumplir con esta costumbre.
 
La comida festiva
Luego de la oración adicional/Musaf, disfrutamos de una comida festiva en honor a ‘Hoshana Rabá’. En este día, también mojamos la jala en la miel.
 
 
Shmini Atzeret
El viernes a la noche es Shmini Atzeret. Se encienden las
velas de Shabat y de la Festividad. Se hacen Hakafot (ver sábado 10 de Octubre).
Se come en la Sucá pero no se recita la bendición de Leshev BaSucá. Se recita el Kidush y se come la Jalá.
 
Recordamos a los difuntos-Izkor
 
Después de la Lectura de la Torá, se recita el Izkor.
 
La oración adicional/Musaf y el pedido de lluvia
 
Comenzando con esta oración adicional/Musaf, agregamos en la Amidá de los rezos ‘mashiv haruaj umorid hagueshem’/. Es costumbre que el gabai (encargado del templo) advierta al público sobre el cambio antes del rezo.
En la repetición del servicio, el oficiante agrega unas plegarias y reza por la lluvia. Estas plegarias se denominan ‘Tefilat Gueshem/los Rezos de la Lluvia’ y se recitan en un tono especial.